domingo, 6 de noviembre de 2011

La discomicro y la discometro

Andar en micro o en metro tiene una similitud muy importante con el acudir a una disco o lugar afín donde no pare el bailoteo. Esta similitud radica en la relación que uno como varón lolo lleno de vida o adulto-jovén cortés y educadito tiene con el género femenino.

Y la similitud de la que hablo se expresa en dos acciones concretas: Ofrecerle el asiento a una señora y sacar una mina a bailar.

El modus operandi es el mismo en ambos casos, siendo idénticos los pasos previos para concretar la acción.

Por ejemplo, en ambos casos lo primero que se hace es observar el entorno buscando a la fémina adecuada para hacerle el ofrecimiento.

A veces uno ve a lo lejos a la candidata perfecta pero una suma de eventos desafortunados impide el contacto visual. Ella lo único que quiere es que uno le haga el ofrecimiento pero tampoco hace nada por acercarse porque duda que uno se haya fijado en ella. "No, él no me invitará, mejor miro para otro lado". Las razones de esto puen deberse a que la mujer en cuestión no se siente lo suficientemente washita carnúa o lo suficientemente vieja como para dar la instancia de recibir la invitación... o simplemente cree que uno es tan aweonao que nunca se avisparía. "Este weón no se da cuenta".

Otras veces uno halla a la candidata perfecta y tiene todo listo para hacerle el ofrecimiento, pero se atraviesa otro que está más cerca y te la arrebata, dejándote con las ganas.

Sin duda, lo más patético y lúser es lograr el contacto visual, hacer el ofrecimiento de la forma más educada y galante del mundo, tratando de expeler el máximo de testosterona posible... y que te digan que no. ¡Que te digan que no! ¡Qué chucha!

Una variante de lo anterior es cuando una mina le ofrece el asiento a una vieja cuando justo uno lo iba a hacer. "¡Pero si pa eso soy el hombre!" Es como cuando las minas bailan entre ellas. ¿Pa qué hacen eso? Pico, poco me importa en realidad.

En todo caso, creo que tanto en contexto micro/metro como en contexto disco/bailongo lo único que las mujeres quieren es que uno les haga el ofrecimiento, aunque no lo reconozcan.

Una situación que no recuerdo que me haya tocado, pero que debe ocurrir en las dos situaciones descritas, es que sea la mujer la que haga el ofrecimiento, o sea que ella tome la iniciativa de o sacarte a bailar o pedir el asiento. "Baila conmigo y mira mi cuello sudado" (rico). "Dame el asiento y mira mi cuello sudado con lunar con pelo" (mala volá).

Las anteriores son las situaciones más típicas. Sin embargo, debo reconocer que aún falta estudiar los efectos de hacer el ofrecimiento con una lata de cerveza en la mano. Aventuro que los resultados variarán según horario, marca de la chela, nivel de cara de curao, forma de pronunciar y forma de mirar.

Y sí, la situación de pasajero es calcada de la situación de jote discotequero, pero hay algo que distingue a cada caso. La diferencia radica en la expectativa que uno como joven varón tiene en ambos contextos. Mientras en el bailongo uno lo único que quiere es que esté lleno de minurris pa hacerse el lindo y aplicarle a un perreo intenso y chacalonero, dándole sin miedo, rompiendo el suelo y sintiendo el choque, en la micro o en el metro uno sólo desea que ojalá no haya ninguna abuela de mierda para así viajar sentado sin culpa alguna.

Dicho lo anterior, dejaré enunciado un próximo experimento: Sacar a bailar una vieja en la micro.

Y antes de irme quiero hacer una aclaración: No voy a discos ni uso transporte público. Todo lo soñé o lo vi en Youtube.

Y puta la weá, ahora que releí esta mierda que escribí me cargó porque quedó como la narración de un papito zorrón chucha perro y la weá, más encima que me carga bailar y los locales culiaos donde se hace porque hay pura bulla, no se puede conversar y además bailo como la corneta. Lo publicaré de todos modos, en la semana me reivindicaré cortando calles, escuchando Anarkia Tropikal o tirándome de hocico a un cactus por weón... lo que pase primero.

domingo, 17 de octubre de 2010

La oferta

Era sábado en la mañana. Me encontraba esperando la G-09 en el paradero qe está al lado de mi casa. Mis ojos y mi cara se nutrían de los rayos solares qe recibía sentado, sin prisa ni apuro ni apremio.

Había pisado caca (de perro supongo) con mi zapatilla izqierda, la cual intenté sacar de la suela con distintos palitos y clavos pero mis esfuerzos fueron inútiles. Sentado como estaba en el paradero, cabeza gacha apuntando al suelo, fijé mi mirada en una piedrita un poco redonda y al mismo tiempo con puntas y algo filuda. La agarré y comencé a sacar la cacuca de mi calzado, y observaba con satisfacción cómo mi zapatillita iba qedando limpiecita.

Mientras realizaba mi labor desmierdizadora, levanté mi cabezota con despreocupación y, al moverla hacia la derecha, pude divisar un grupito de viejas con pinta de canutas qe se acercaban desde el oriente por Las Acacias.

Lalalá, lalalá, qé lindas son mis tillas sin caca, y seguía yo en mi faena cuando una de las viejas con pinta de canuta se me acerca y me dice:

— ¡Hola! ¿Estás esperando la micro?
— Eeeeh... sí
— Tome, para qe lo lea después

La señora me pasó uno de esos típicos folletines evangélicos qe hablan de la decadencia del mundo y, al hacerlo, me dijo algo así como qe era para qe conociera a Dios. En estricto rigor, este era un folletito de los Testigos de Jehová.

Me abstuve de recitarle mi propio credo, por lo qe no le dije qe soy ateo, de izqierda y adicto al sexo. Tampoco le dije qe apoyo el control de la natalidad, el aborto y la eutanasia, y qe no tengo nada en contra de las transfusiones de sangre (tengo entendido qe los Testigos de Jehová se oponen a las transfusiones de hemoglobina). Tampoco le comenté qe no me opongo a los homosexuales ni a sus pretensiones de matrimonio y adopción de hijos.

[Respecto a mi credo, se me podría criticar qe no es mío propio, sino qe corresponde a una serie de valores compartidos con otros y qe yo no lo inventé. Se me podría decir qe asociar al mundo de los Testigos de Jehová con la derecha o la no-izqierda es un prejuicio mío creado a partir de mi supuesto —también prejuicioso— de qe el mundo cristiano es necesariamente conservador y derechista. Lo de adicto al sexo se me podría criticar aduciendo qe sería una exageración en vista de no proporcionar pruebas y qe más bien, lo qe me definiría sería mi oposición a la abstinencia sexual obligatoria. Por último, se me podría criticar qe, si bien siempre digo qe soy ateo, podría tener igual un affair con el agnosticismo].

La señora se fue. Terminé de limpiar mi zapatilla y seguí esperando la micro. Como no pasaba me puse a leer el folletín.La portada ya era interesante porqe mostraba a personas compartiendo con animales salvajes. Al estirar el tríptico la escena se revelaba completa y podían apreciarse personas de distintas razas llevando frutas en canastas y acariciando a leones y osos. Pintoresco.

El primer párrafo decía así:

Al contemplar la escena representada en este tratado, ¿qué siente? ¿No ansía su corazón la paz, felicidad y prosperidad que se aprecia allí? Seguro que sí. Pero, ¿es sólo un sueño o una fantasía el creer que algún día existirán semejantes condiciones?

Decía además qe en dicho nuevo mundo no habrá guerra entre pueblos y los animales no se comerán unos a otros y todo parecerá un jardín.

Básicamente, el tríptico hablaba de qe ese lugar será un nuevo mundo, el cual será posible de ser conocido, y qe para poder estar allí —asegurándose un cupo— había qe conmoverse con las promesas de Dios respecto a la vida en ese nuevo mundo.

El texto no habla nada novedoso. Lo interesante es cómo lo plantea, ya qe la forma de ofrecer ese nuevo mundo no dista mucho de los ofrecimientos de una aerolínea para captar clientes. "Hágase socio de las millas Lancaca y viaje gratis a Punta Cana". Es lo mismo casi: se ofrecen imágenes paradisíacas —con todo lo redundante qe puede ser el concepto en este contexto— y se especifican los modos de acceder al producto. El apartado "Cómo puede usted conseguirla" lo hace mucho más gráfico.

Y bueno, como yo no creo en la llegada del juicio final, para mí resulta divertido hacer la comparación entre la promesa de un mundo en donde la gente vive acariciando animales salvajes y la promesa de una hermosa playa de blancas arenas. Y no tengo nada en contra de las religiones —a menos qe tengan algo en contra mía o pretendan ejercer poder sobre las mentes y los cuerpos de las personas— pero me surgen algunas dudas ante tal ofrecimiento...

Porqe se supone qe los animales están eqipados para sobrevivir en la naturaleza. Por eso el león y el lobo tienen dientes para mascar carne, al igual qe el oso qe atrapa peces. Eso es parte de "el ciclo de la vida" (Mufasa, 1994). Las fisonomías animales responden a adaptaciones ambientales, por ejemplo, la jirafa tienen el cuello largo para alcanzar las hojas de las ramas más altas... así las cosas, ¿de qé les servirían allí a los animales sus formas físicas actuales?

Y si los animales carnívoros ya no comerían carne... ¿comerían plantas o no comerían nada? Porqe en la imagen aparecen humanos portando frutas con canastas pero no se hace alusión a qe los animales vayan a comer fruta.

Me he dado cuenta de qe existe una corriente del canutismo qe tiende a antropologizar a los animales y darles connotaciones de "bueno" o "malo" a sus actos. En este sentido, el qe un animal se coma a otro sería algo malo, por lo qe en el nuevo mundo esa práctica será abolida.

Me acuerdo qe cuando de colero, en la feria de la calle Yungay, vendía ropa y cachureos con mi familia, pasaba por allí de vez en cuando un canuto. No era invasivo. Tampoco predicaba. Sólo se dedicaba a decir Buenos Días y desearle bendiciones a la gente.

Un día unos perros se pusieron a pelear y él, al verlos, exclamó "¡No, no peleen! ¡Sean animalitos buenos de Dios!"

Y esa frase nunca la olvidaré.

Otra frase qe nunca olvidaré fue cuando la profesora Rita Coya, ante una opinión de un alumno acerca de un tema qe no concernía directamente a la clase en la unidad de Retórica Aristotélica, le dijo "A mí no me interesa lo qe usted opine, a mí me interesa lo qe dice Aristóteles". La frase la encontré notable... poco pedagógica pero notable. Aunqe esto no viene al caso ahora.

En estricto rigor, para el qe tiene fe, todo es posible para la voluntad de Jehová y qe lo qe no se entiende corresponde a sus "misterios". Para mí no tendría sentido qe los animales conserven su forma física actual si ya no les será útil y me parece qe si Dios fuera un "padre", estaría orgulloso de qe sus hijos se esfuercen en construir un mundo ordenado y pacífico por sus propios medios mientras él no llega. ¿Por qé tendríamos qe esperar a qe llegue el papá a qe nos enderece y nos diga qé hacer y nos premie o nos castigue? Ese comportamiento es de hijos ineptos sin iniciativa.

El ser humano es un animal inteligente. Me gusta pensar qe si se orientaran las energías de las personas hacia los fines adecuados, podríamos generar paz y prosperidad... sin ayuda de Dios. Ejemplo de ello es qe en el mundo hay suficiente comida para satisfacer a toda la población del planeta, pero en Estados Unidos abunda la obsesidad y en África la desnutrición.

Finalmente, si es el humano el qe genera las injusticias —como por ejemplo la concentración de la riqeza en pocas manos—, es el humano mismo el qe puede solucionarlas.

Y esas son las volás en las qe me fui luego de leer el folletín publicitario de un país paradisíaco qe, por lo qe muestran en la foto, vale la pena conocer por lo pintoresco de sus habitantes y lo manso de sus animales.

Llegó una G-09 y la hice parar. Pero aunqe no la hubiese hecho parar, la micro se habría detenido igual.

Por la puerta delantera bajaron dos muchachas muy atractivas, por no decir qe eran las mansas washas.

Una de ellas llevaba un cachorro en su regazo. El chofer les miró el culo al bajar.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Búsqeda Infructuosa

Esta es una anécdota qe se la cuento a todo el mundo cada vez qe puedo, así qe aprovecho este medio bloguísfero para contárserla a más personas. Además ocurrió hace poco —no hace más de 2 semanas— por lo qe está freskezita, no recién salida del horno, pero para nada añeja.

Estaba yo en mi casa con el Juanjito, mi primogénito varón. Bueno, en realidad la casa no es mía, sino qe de mis padres, pero yo sigo viviendo allí.

Estábamos los dos solos y él se encontraba un poqito enfermo así qe le estábamos dando remedios.

A las 4 de la tarde tenía qe darle unas gotitas disueltas en agua en la mamadera y a las 5 debía darle la leche. Él se había qedado dormido en el sofá, así qe aproveché de lavar la loza y meterme al computador por mientras.

Y estaba yo vagando por el cyber-espacio cuando de repente veo el reloj del PC y me percato qe son las 16:00 hrs., así qe me dije a mí mismo: "Mismo, dale las gotas a tu retoño".

Y me puse a buscar la mamadera. Y la busqé y la busqé y la busqé. Ordené el living, lo desordené de nuevo y lo volví a ordenar; busqé en el baño, en el patio y en todas las piezas y no la encontraba por ningún lado. No estaba ni debajo de las camas, ni debajo de la mesa de centro ni de la del comedor. Tampoco estaba detrás de los sillones ni en mi bolsillo.

"¡Qé chucha!" dije yo, y después me puse a pensar cómo cresta se me podía perder una mamadera. ¡Una mamadera po!... ¿a qién se le pierden? A nadie.

Y me encontraba en mis divagaciones cuando vi qe eran las 4 y media así qe me decidí a detener la búsqeda, y darle las gotas con la leche a las 5. Volví al computador y a las 16:45 me paré de nuevo pa buscar la susodicha mamila.

Hice todo el mismo ritual de búsqeda infructuosa y además hice mi cama y su cuna. En una desas la mamadera estaba enredada en las sábanas... pero no.

"Ya filo, mi hijo no puede qedarse sin leche, así qe se la haré en un vaso al ojímetro nomás" fue la idea qe surgió en mi cerebro.

Así qe agarré un vaso largo, le eché las medidas de leche en polvo y una cantidad de agua tentativa qe debía ser similar a la qe marca en la mamadera, revolví, le eché las gotitas y fui a despertar al bebo.

Una vez despierto el príncipe, me disponía a darle su leche cuando de repente suena el teléfono. Dejé al Juanjo en el suelo pa qe gateara mientras hablaba.

Era el Guatón, me llamaba pa qe nos pusiéramos de acuerdo pa ensayar y le dije qe sí y weá.

La cosa es qe cuelgo el teléfono y de repente siento rodar la mamadera al lado mío y al Juanjito diciendo "ahí tá". ¡Mi hijo acababa de tirarme rodando la mamadera qe había buscado por toda la casa y no encontré en ningún fuckin lado!

Y yo qedé plop, maravillado, estupefacto, anonadado, sorprendido y marcando ocupao. Le dije "Juanjito, eres lo máximo", le lavé la botellita, le eché la leche qe tenía en el vaso y le puse el agua qe mi ojímetro no consideró (al final mi medida no estaba tan lejana de la realidad, me habían faltado sólo 40 ml pa alcanzar la cantidad exacta).

Luego de leer todo esto surgen 2 posibles conclusiones: El Juanjito es mágico o yo no sé buscar.

Y para finalizar, acá hay una foto shúper loca en blanco y negro de Juan José gateando persiguiendo una pelotita.


lunes, 5 de abril de 2010

Diálogo no corretiao

Sí, después de mucho tiempo he vuelto a publicar algo en este blog. Y digo específicamente "publicar" porqe cuando ahora me metí a escribir esta cochiná, descubrí un par de borradores qe había dejado en stand by como pa pulir después... y al final nunca lo hice.

Y si vuelvo a publicar ahora es porqe anoche me ocurrió una anécdota de esas qe vale la pena contar porqe sigue la línea de las primeras weás qe publiqé en este lugar del cyber-espacio, onda como anecdotillas de jovenzuelo qe anda en la lleca y le ocurren sucesos.

La cosa es más o menos así...

Trabajo de empaqe en un supermercado. Soy niño de empaqe, soy lolo, soy "empaqe", o más siúticamente TIPPER. Recibo propinas por meter weás en bolsas plásticas qe contribuyen a contaminar el Planeta Azul.

Era domingo y estaba trabajando en el último turno, el cual va de 18:30 a 22:30 hrs. Me estaba yendo monetariamente bien a pesar de la poca gente qe andaba dando vueltas por el super, pero a eso de las 9 y media mi suerte cambió porqe la caja en qe yo estaba cerró y todas las demás ya estaban ocupadas por otros empaqes. Como la cantidad de morlacos recibidos me había dejado satisfecho decidí virarme. Fui al baño a ponerme ropa de civil normal (porqe usamos un uniforme la terrible de característico) pa dirigirme a mi hogar. El super qeda en Las Condes y yo vivo en SN BK, por lo tanto el piqe es, por lo menos, tomable en cuenta.

Salí pa ajuera y pensé en mis posibilidades. Habitualmente tomo la 409 qe me deja en el Metro Puente Cal y Canto y allí tomo la connotada 201-E qe me deja cerca de mi casita. Pero era domingo en la noche y como qe pensé qe no era momento pa regodiarme micros y qe era mejor irme en la primera qe pasara y me sirviera pa llegar de algún modo al centro (lo cual no qiere decir qe me sirvan todas las micros). Pasó la C-16 (creo) y me dejó en el Metro Los Domínicos (la nueva estación terminal de la Línea 1); de ahí me fui subterráneamente hasta Los Héroes, lugar donde hice combinaçao con la Línea 2 y me dirigí hacia Puente Cal Y Canto (o Calicanto como dice en los colectivos).

Salí del trome y llegué al paradero. Eran como las 10 y media. En un asiento de dicho paradero estaba sentado un tipo, qe qizás no era tan viejo pero a mí me pareció un poco viejo... en volá tenía entre 30 y 40 años. Yo me paro al lado de él pa esperar mi micro y me ve y me habla y sostenemos el siguiente diálogo:

— Flaco, ¿me convidai un cigarrito?
— No fumo, amigo.
— Oiga, ¿y tiene una monea qe me convide pa comprarme un cigarro?
— Mmmm... tengo una gamba. A ver... espere.

Se la di. Yo obviamente tenía muchas más gambas por andar de propinero en un supermercado donde abunda la gente rubia, pero nicagando le iba a dar más qe eso. Me recibió la moneda, me agradeció, y posterior a eso, el diálogo prosiguió del siguiente modo:

— Amigo... tome... se la devuelvo -me dijo.
— ¿Me la devuelve?
— Sí... si yo tengo cualqier moneas.

Se la recibí y se agarró con una mano el bolsillo derecho del pantalón el cual estaba repleto de monedas.

— Si yo soy limpiavidrios acá —continuó—, lo qe pasa es qe me gusta conversar con la gente.
— ¿Enserio? ¿así como pa cachar cómo reacciona la gente?
— Es qe me gusta conversar con la gente. ¿Usté pa onde va, amigo?
— Voy pa San Bernardo.
— La 201 le sirve.
— Esa es la qe estoy esperando.
— También le sirve la 201E, qe se va por la autopista.
— Casi siempre tomo esa, pero lotro día leí en el paradero de Santa Ana qe los domingo pasa hasta como las 9 nomás —le dije—, así qe toy puro esperando la 201 qe se va por la Gran Avenida.
— Nooooo, si la 201E también pasa por acá a esta hora... yo la he visto. Oiga siéntese acá.

Me senté al lado suyo y me dijo:

— Denante había un caballero al lado y se corretió. Tssss si yo ahora voy pa la casa donde mi señora y mis hijos. Andaba corretiao el viejo.
— Naaaaaaa, yo en lo personal, no soy corretiao.
— Wena, si no hay pa qé corretiarse...

En eso llega una micro (parece qe era la 301) y mi amigolimpiavidrios se para porqe ésa la sirve.

— Qe estís bien hermano, cuídate —me dice.
— Usté igual, amigo. Qe le vaya bien.
— Chaíto.

Nos damos la mano, se sube a la micro y se va.

Después de eso no pasaron ni 5 minutos y llegó rauda hacia mí una 201E. La tomé y llegué la casa de mis padres, en la cual me esperaban mis 2 familias. Digo 2 familias porqe no sólo estaban mis progenitores and my little sister, sino qe también estaban María y nuestro hermoso hijo Juan José Avello Madariaga, entonces eso es tener 2 familias en una misma casa. De repente digo qe con María y el Juanjito vivimos de allegados en mi pieza, pero mi madre me censura y dice qe ése es un feo comentario. En realidad sólo lo digo por decirlo.

Un comentario final: Si el limpiavidrios hubiese sido sociólogo, es muy probablemente qe se encontrase realizando un estudio etnográfico, una observación participante, o qe estuviese poniendo en evidencia los preceptos de la fenomenología. O qizás todas las anteriores... o ninguna de las anteriores. Como sea... me gusta la Sociología.

Y bueno, he ahí mi historia. No sé si tiene moraleja, así qe a continuación pondré una serie de frases qe pudiesen ser de agrado para el lector o lectora de mi anécdota, de modo tal qe dicho lector o lectora pueda elegir la qe más le gusta y atesorarla en su corazón y ser feliz forever... o también deprimirse y dispararse con una pistola en la boca como una de las minas de Nubeluz.

En fin, aqí van las candidatas a moralejas:

La familia es el pilar fundamental de la sociedad /La Estación Mapocho es flaite / Caras vemos, corazones no sabemos/ Más sabe el diablo por viejo qe por diablo / El qe fue a Melipilla perdió su silla/ No embaraces a nadie / La indiferencia legitima las arbitrariedades sociales / No todo lo qe brilla es oro / No todo lo qe brilla es loro / Piñera miente.

Adieu.

domingo, 5 de abril de 2009

Historias de librería

Podría hablar —escribir— de muchas cosas. Por ejemplo podría contar qe vi en vivo y en directo a dios (Mike Patton) y, junto con eso, causar polémica pelando a Chris Corneta y además hacer un breve análisis del consumismo creado en torno a los conciertos en Chile. Podría hablar de feos culiaos y gente de mierda en general, así como también podría escribir acerca de los elementos qe hacen posible la condición humana o hacer un comentario sobre lo rico qe es rascarse un coco. Pero no haré ninguna de las opciones antes descritas porqe me da paja.

Hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, mi padre compró 3 películas chilenas en DVD. Ayer, mientras buscaba qé hacer con mi vida, descubrí qe había una qe estaba totalmente virgen; no había sido abierta jamás y tenía su sello intacto. No pude resistir la tentación y, dado qe me encontraba yo solo con ella en mi pieza, aproveché la oportunidad y la tomé entre mis manos y rompí su sello protector; me costó un poco hacerlo pero finalmente cedió. No sangró ni nada por el estilo.

El nombre de la susodicha era HISTORIAS DE FÚTBOL y me agradó desde el primer momento porqe empezaba con uno de los personajes parafraseando a Mauricio Redolés en "La persecución del poema y de la poesía según mi padre conmigo jugando fútbol".

¿Por qé digo todo esto? Bueno, aparte de qe porqe me gusta escribir caca, es porqe la estructura de la película me dio la idea qe me motivó a volver a escribir en este blog; se trata de 3 historias distintas vinculadas al jurgol. Por ende yo, como soy tan original, haré lo mismo pero contando 3 bellas (avellas) historias vinculadas al apasionante y desorbitante mundo de las librerías, ese mundillo con códigos propios y personajes alucinantes, dotados de una magia qe encandila y ensordece. ¿Le estaré dando mucho color? ...Yo creo qe sí, pero insisto: ME GUSTA ESCRIBIR CACA.

Una breve introducción para contextualizar: Durante febrero y parte de marzo deste año estuve trabajando en una librería acá en SN BK. No era una librería de libros sino qe una de útiles escolares y artículos de oficina. Mi trabajo era de empaqetador, por lo cual tenía qe manejar paqetes de todos tamaños, formas y colores, constituyéndose ésta como la pega más gay qe he tenido en mi vida; además tenía qe usar una pechera roja, lo cual hacía todo más gay. Sin embargo aprovecho la ocasión para aclarar qe soy un amante y adicto a la vagina y qe soy tan hombre qe podría estar en el Club Miel con un tutú y cantando canciones de Miguel Bosé y seguir siendo un digno hijo del toki Lautaro.

En fin, vamos al grano... como dijo el dermatólogo.

PRIMER TIEMPO: La Señora de Av. Colón

El sábado 14 de febrero me lancé a tierras rancagüinas a visitar a mi amada María y disfrutar juntos de aqel mediático fin de semana de amor. Todo fue muy ameno, feliz y contento; podría narrar algunas de las peripecias qe ocurrieron en la VI Región, pero no tienen nada qe ver con librerías así qe no. La cosa es qe el lunes tenía qe dentrar a trabajar a las 9 de la mañana así qe el sábado mismo me compré un pasaje de bus qe saliera el lunes en la mañanita pa alcanzar a llegar a mi pueblo.

Tomé el bus y llegué, pero llegué terrible temprano. Eran las 8 yo estaba a la deriva, sin plata pa ir a mi casa y volver y demasiado pajero pa caminar hacia allá. No qedaba otra qe hacer hora vagando. Caminé por Av. Colón y me acordé qe allí habían instalado hace poco unas especies de máqinas para hacer ejercicio y qe son bastante llamativas. Me acerqé y descubrí qe tenían instrucciones de uso y qe estaban clasificadas en aeróbicas y no sé qé otra weá. La cosa es qe mientras leía las instrucciones una señora qe hacía ejercicio me hace un comentario acerca de lo bien qe se sentía ejercitándose, yo le respondí qe el ejercicio hacía bien pa desestresarse.

Automáticamente nos pusimos a conversar. Me habló de su vida y me confesó qe hacía ejercicio porqe qería salir de su depresión. Su marido le pegaba y ya estaba decidida a no tolerarlo más, se había propuesto a sí misma disfrutar la vida. Me contó lo mucho qe le gustaba sentirse plena y qe vasilaba a Inti-Illimani (¿o Illapu?... no me acuerdo exactamente del grupo qe me dijo) pero qe no por eso iba a dejar de ser de derecha. Hablamos de política y me dijo qe votaría por Piñera porqe "él es un empresario y al país hay qe llevarlo como a una empresa". Yo le dije qe pensaba distinto y me respondió con un "hazle caso a esta vieja". (Obviamente, no le haré caso). Seguimos conversando y opinamos sobre la juventud actual, pelamos a los pacos y el poco tino qe tienen, me habló sobre su joven vecino drogadicto al qe sólo a ella le hizo caso de enmendar su camino. La conversación siguió su curso y tocamos el tema de la historia de Chile, se confesó admiradora de Manuel Rodríguez y detractora de O'Higgins (raro para alguien qe dice ser de derecha por cierto) y me comentó ser descendiente por parte de no sé qién de los Carrera y qe el verdadero apellido de ellos era "De la Carrera" pero qe tuvieron qe cambiárselo cuando fueron perseguidos. Se notaba educada la señora, era rubia y me hizo saber qe era hija (¿o nieta?... ese detalle no lo recuerdo bien tampoco) de inmigrantes vascos y franceses. Hablamos de la corrupción de los políticos y le hice notar qe todos son una mierda.

De repente ella se baja de la máqina de hacer ejercicio y me dice qe se tiene qe ir. Seguimos conversando otro poco y me dijo qe sabía decir "Te amo" en francés, alemán, inglés e italiano. Conversamos otro resto y antes de irse como qe me mira y me analiza. Me dijo "usté no es cuma", me miró de nuevo y me dijo "esa chasca qe usté tiene le qeda bien, no parece cuma". Después miró mi ropa y me dijo "no anda mal vestido, se ve bonito". Después como qe me miró a la cara y dijo algo así como qe ella no era discriminadora y qe apoyaba la causa mapuche. Luego deso nos despedimos, miré la hora y eran un poco más de las 8:45 y estaba justo pa llegar a la librería caminando. La simpática viejuja me hizo pasar el tiempo rapidito.

Y así termina esta primera historia. Me salté muchos detalles, como por ejemplo el nombre completo de la señora (porqe me lo dijo) así como también cómo le decía su marido cuando qería qe le diera plata y qe cuando no necesitaba la apodaba simplemente CONCHETUMARE. Aprovecho de dejar en claro qe odio con todo mi ser los abusos en contra de las mujeres y qe si tuviera el tiempo (y qizás la fuerza) le sacaría la chucha a todos esos sapos culiaos. Por otro lado... nunca es tarde para empezar...


SEGUNDO TIEMPO: La Cubana

Un día X me encontraba yo realizando mis labores de empaqetador. Había una radio (qe era de la Mabel, la cajera) qe usábamos pa sintonizar alguna weá (por lo general la Pedro Aguirre Cerda FM, qe era la qe con menos distorsión se escuchaba porqe la antena estaba pal pico). La weá es mientras revisaba qe hubiese concordancia entre el detalle de la compra y los productos digitados (los cuales además ponía en bolsas... dobles pa qe no se rompieran) estaba sonando una canción de Arjona.

Me carga Arjona y encuentro qe todas sus canciones son iguales. La weá es qe la cagá de canción qe sonaba era esa qe habla de un gringo qe va a Cuba y se enamora de una cubana y ella de él. Es esa canción qe en una parte dice esto:

"Ella mueve su cintura al ritmo de un tan tan
Y él se va divorciando del Tío Sam
Él se refugia en su piel... la quiere para él
Y ella se va olvidando de Fidel
Qué sabían Lenin y Lincoln del amor"

Ya, la weá es qe yo en un momento, mientras sonaba el tema dije "¡QÉ IRREAL ESA CANCIÓN!". Una clienta a la qe recién le había entregado sus bolsas me escucha decir eso y me dice "No, es de verdad, yo soy cubana y lo sé".

Yo cacho qe tendré qe creerle porqe tenía acento cubano.

Nunca hubiese pensado qe Ricardo Arjona hubiese tenido la razón. ¿Habrá qe creer también qe los taxistas son galanes y se culean a sus pasajeras? La respuesta, amigos míos, se encuentra en vuestros corazones.


ALARGUE: El colectivero

Era un domingo y me había tocado trabajar. Ese día iba a haber una tocata gratis en el Mall Florida Center.

Una vez terminado el turno dominguero, me dispuse a esperar un coleto pa llegar al toqe a mi casa, echarle algo a la guata y salir.

Hice parar uno y me subí adelante. El chofer era igualito al DJ Black.

Íbamos por Freire y al llegar a la esqina con Arturo Prat, unos pokemones (eran dos, un loco flaco y una pokeguatona) intentan cruzar con luz roja, el chofer alcanza a frenar y no los atropelló, pero antes de seguir su camino le dice al loco "¡SACA A LA CHANCHA PO WEON, OH!" y la gorda qedó pa la cagá. La culpa había sido de ellos por imprudentes y el DJ Black estaba en todo su derecho de emputecerse.

La weá es qe nos pusimos a intercambiar diálogos en una hermosa acción comunicativa y mostró su parecer de qe los jóvenes de ahora eran súper irrespetuosos con los mayores. Me habló de lo mucho qe le gustaba su trabajo y qe cuidaba a los clientes porqe eran su fuente de trabajo, me dijo qe cuando manejaba de noche y alguno no tenía plata lo llevaba igual y si iban medios cufufos también porqe era la misma gente qe transportaba toda su vida y qe no podía dejarlos botados. Me habló de lo paciente qe era con las personas qe pegaban portazos porqe entedía qe muchas veces era sin qerer.

Me habló también de un altercado qe hubo una vez con gente de la villa Rapa Nui. Lo qe pasó, según él, fue lo siguiente: Alguna vez un colega suyo iba pasando con el colectivo por la Rapa y un cabro chico qe estaba jugando (o weando o haciendo lo qe fuese, para el caso da lo mismo) no se qiso correr y el chofer lo retó. El pendejo le tiró un pollo y el viejo se emputeció y se bajó y como qe lo amenazó y/o lo zamarreó o algo así. Llegó el padre del niño y como qe le ofreció combos al colectivero. Después, no sé por qé, llegaron caleta de colectiveros y persiguieron al padre del niño escupidor hasta su propio depto. pa asustarlo.

El contexto de lo recién narrado se encuentra en un periodo en qe, según Dj Black, la gente de la Rapa tenía ataos con los colectiveros y habían conflictos y se botaban a choros. Los colectiveros decidieron dejar de pasar por esa villa y la gente terminó por cambiar su actitud y después todos fueron felices. Allí fue entonces cuando DJ Black aprovechó de enfatizar lo importante qe son las buenas relaciones entre colectiveros y vecinos de las distintas villas.

La historia del colectivero tenía muchos más detalles pero, a diferencia de la historia de la señora de Av. Colón, no los omití a propósito sino qe me le olvidaron completamente.

Seguí hablando con el colectivero y me recalcaba qe le gustaba su trabajo y qe se sentía cómodo en él y qe además los pasajeros le agradecían qe pusiera rock y no cumbias o reguetón. En efecto, íbamos escuchando la Futuro. En eso ve qe andaba con una polera negra y una chasca y me pregunta si me gustaba el rock. Le dije qe sí y qe incluso tenía una banda. Me habló de su hijo, el cual había estudiado en el Instituto Nacional y qe después de salir de la Universidad se convirtió en director de la orqesta de susodicho establecimiento. Fue ahí cuando la conversación musical llegó a su fin porqe yo me tenía qe bajar. "Un gustazo, amigo" le dije y me fui.

La moraleja desta historia, teniendo por supuesto qe la historia del chofer es cierta, es qe COLECTIVEROS UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS. Por lo demás, si alguien se sabe la historia completa, podría contármela pa no perder los detalles en mi cabeza llena de puras weás.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Unas palabras al cierre: tengo ganas de ser atropellado por algún hijo de Piñera o algún otro facho y qe me den la mansa indemnización, luego, recuperarme mágicamente, qedar sin ninguna secuela y disfrutar de aqel dinero.



lunes, 5 de enero de 2009

Deudas

Estaba ordeñando mi pieza con el objetivo de desalojar a los insectos qe tengo de allegados y limpiar el polvo acumulado. Uno no se da cuenta de la cantidad de polvo qe puede llegar a acumularse en una pieza.

Mientras llevaba a cabo el orden descubrí qe tengo secuestrados muchos objetos de distintas amistades y aun no se los devuelvo. Por ejemplo al Nana le tengo 2 devedés y un libro, el cual a su vez debe devolvérselo a otra persona; al Erick le tengo una película ("El amor en los tiempos del cólera", la cual no me gustó y encontré qe era una mala adaptación del libro. No la vean, es fome. El papá de Fermina Daza es terrible cuma). Al Chiflín también le tengo una película (aunqe no es de él sino qe del Willy). Por último, al Piri le tengo un libro (qe manché con vino).

Como acto reivindicativo, dejé todas las cosas qe debo devolver encima de la tele aguardando el momento oportuno para qe vuelvan a manos de sus dueños.

Esas son cosas qe debo.

Si me cobraran todos los vasos qe he qebrado a lo largo de mi vida, mi deuda sería terriblemente agilá. También he roto muchos platos pero nunca los he pagado. He roto también algunos corazones, pero espero qe nunca me los cobren así como yo nunca cobré cuando rompieron el mío.

También le debo un pedestal de micrófono al Guatón.

Debo un ramo de 2º.

Debo arrepentirme de mis pecados (pero no lo haré porqe no creo en el pecado).

Debo ser buen ciudadano.

No debo plantar un árbol porqe ya lo hice (puse un naranjo en el patio y alguna vez puse una araucaria pero se secó). Debo escribir un libro (el blog no vale) y debo tener un hijo (los atrasos no cuentan).

No debo recordar cómo hacer hielo porqe eso nunca se olvida, aunqe el CONACE diga lo contrario.

Debo ser amable, agradecido y cortés. Dicen qe lo cortés no qita lo caliente.

Debo leer mucho para ser erudito, debo vivir para ser sabio, debo comer sano para vivir mucho.

No debo virar derecha.

Debo muchas gambas y muchas lucas qe me son prestadas en aqellos momentos de necesidad en qe digo "¿Qién tiene una gamba?" o "¿Qién tiene una luca?".

En el colegio pedí muchos lápices, gomas, reglas y transportadores los cuales nunca devolví ya sea por olvido o porqe los perdí.

Debo dar las explicaciones pertinentes.

Debo dejar de ser tan nerd y escribir puras mierdas en mi blog.

Puedo escribir puras weás si qiero. El blog es mío.

El costillar es mío, me lo qieren qitar.

El qitar cosas es más grave qe no devolverlas por olvido.

martes, 16 de diciembre de 2008

Anécdota con Ramón Farías

Qería escribir de aves pero no lo haré. Y si bien es cierto qe me declaro un amante de los psitácidos y, además, sé diferenciar entre un gorrión macho y uno hembra (es decir, entre un gorrión y una gorriona), creo qe no soy un erudito en el tema y qe, por lo tanto, cualqier cosa qe yo escriba respecto a eso carecerá de valor para vosotros. Por lo pronto, me conformaré con decir qe mi apellido es AVE-LLO.

En fin, como no voy a escribir de aves, escribiré sobre otra cosa así qe les contaré una historia qe aconteció durante el 2008.

Mientras transcurría el año académico, se hizo necesario tomar un Electivo (transversal institucional). Las opciones eran 3: "Desarrollo del Pensamiento", "Globalitation" y "Participación y Ciudadanía" (o algo así, en realidá nunca supe cómo se llamaba).

La weá es qe con mis fieles compinches Cristian y Gato nos metimos primero a Desarrollo del Pensamiento. Fuimos a la primera clase y por un momento pensamos qe nos habíamos eqivocado y qe nos habíamos metido a un Taller de Costura o de Artesanía o Tejido porqe éramos los únicos hombres del curso. Al rato llegaron 2 hombres más pero obviamente no eran tan machos como nosotros. Cuento corto: fuimos a la primera clase y descubirmos qe era un Electivo Gay y bastante fome así qe no valía la pena qedarse los martes hasta la hora del qeso esperando a qe empezara.

Decidimos cambiarnos a "Participaçao y Ciudadanía" (insisto en qe no estoy seguro si así se llama), el cual también fue una mierda y con malas experiencias qe podrían ser contadas bloguísticamente en otra ocasión.

Pero lo cierto es qe al principio el Electivo aqel no era tan mierda. Un día, el profe nos dio la siguiente actividad: Había qe mandarle un mail a alguna autoridad política preguntándole sobre qé había qe hacer para formar partes de los Concejos de la Sociedad Civil (esto en base a la lectura de una declaración de Lagos Weber en qe daba a entender qe dichos concejos se implementarían o qe ya estaban funcionando).

Yo, con mi mente juvenil, me acordé de los diputados de mi distrito. Los diputados Kast y Farías aparecieron en mi cerebro como las alternativas a escoger. Opté por Ramón Farías porqe anda en moto y un día salió en Plan Z.

Así las cosas, el día 8 de mayo del presente año le mandé a Ramón Farías (rfarias@congreso.cl) el siguiente mail:

Señor Diputado:

Soy un joven ciudadano residente de la comuna de San Bernardo y me gustaría saber cómo puedo intergarme a los concejos de la sociedad civil. Me gustaría , por favor, tener respuesta durante esta semana.

Atentamente: Juan Pablo Avello

El mail nunca fue respondido, como era de esperar puesto qe los políticos no saben hacer otra cosa qe tirarse las pelotas. Hasta ahí mis expectativas habían sido cumplidas y las del profesor también dado qe lo normal era qe ningún político respondiera y bla bla bla.

La cosa es qe un día (el 22 de mayo), después de almuerzo en mi casa, me puse a navegar por el cyber-espacio. Estaba yo muy tranqilamente perdiendo el tiempo y al mismo tiempo mi madre lavaba la loza en la cocina y veía tele. En un momento, escucho desde la tele de la cocina (qe es peqeña, portátil y en blanco y negro) qe el diputado Ramón Farías estaba invitado a participar en Vértigo o algunos desos programas de mierda qe dan en la noche.

La weá es qe no pude soportarlo y le mandé el siguiente mail a Ramón (el asunto era manifiesto decepción):

Señor Diputado:

Por medio de este e-mail manifiesto mi decepción hacia su persona puesto que el 8 de mayo le mandé un correo electrónico y nunca lo respondió. Acabo de ver en la televisión que lo anunciaban a usted como participante en un programa. ¿Cómo puede ser que tenga tiempo para andar jugando en la tele y no responder consultas que un ciudadano le hace?

Chao nomás.

El mail lo mandé de puro hinchaweas y para, si es qe lo leía, hacerlo pensar qe perdería un voto en la próxima elección (pensamiento qe hubiese estado de más porqe para ese entonces no estaba inscrito en los registros electorales... de hecho aun no lo hago pero planeo hacerlo... de hecho este año no lo hice porqe se me olvidó... en realidá siempre digo muchas cosas y no las hago todas... en realidad el ser humano es así...).

Después de enviar el mail me imaginé a mí mismo con 70 años (ó 69, así es más sexy) mandando "Cartas al Director" a todos los diarios posibles y qejándome por todo. A partir de ese momento me planteé seriamente qe esa será mi actividad cuando me jubile y no tenga nada más qe hacer.

Y mi vida continuó muy normalmente hasta qe un día vi algo sospechoso en mi Bandeja de Entrada.

Con fecha 3 de junio, me llegó el siguiente mail:

Estimado Juan Pablo:

Junto con extender un cordial saludo, agradecería remitas algún número telefónico, para atender tu inquietud y responder certeramente tu pregunta.

Un abrazo fraternal,

Viviana Castillo N.

Jefa de Gabinete

H. Diputado Ramón Farías

Fono – Fax: 856 30 13

www.ramonfarias.cl


Yo respondí altoqe y mandé un mail con mi celular.

Al día siguiente me llegó esto:

Estimado Juan Pablo:

Junto con extender un cordial saludo, te informo que nuestra Asistente Territorial, Sra. Soledad Palma tomará contacto telefónico, para atender tu consulta.

Un abrazo fraternal,

Viviana Castillo N.

Jefa de Gabinete

H. Diputado Ramón Farías

Fono – Fax: 856 30 13

Celular: 09 - 3252776

www.ramonfarias.cl

Descubrí qe Viviana Castillo me estimaba (yo para ella era el "Estimado Juan Pablo") y qe los asesores de Ramón Farías no veían con buenos ojos qe le llegaran mails de qejas.

Y mi vida continuó su curso.

Un día lunes, del cual no recuerdo la fecha, después de Psicología Social, con mis fieles compinches Cristian y Gato, decidimos qe los planetas estaban alineados de forma tal qe era necesario beber. La siguiente clase (Teoría Sociológica II) no empezaba sino qe hasta las 4 y como Psicomierda había terminado como a las 11, teníamos la mansa ventana pa tomarnos unas pilsen.

El Gato andaba en auto, así qe fuimos al supermercado. Nos acompañaron algunas compañeras. Creo qe estaba la Camila (Gatúbela, señora esposa del Gato) y la Kati (Petrushkeeeeeeeeeeta). Parece qe también estaba la Nicole o la Cindy o la Silvana. Sinceramente no me acuerdo de na.

La cosa es qe al momento de hacer las moneas, descubrimos qe había la cualqier de presupuesto. Tomamos un carro de supermercado y le echamos un par de chelas, papas fritas, maní, vasos plásticos, una botellona de vodka, agua tónica y jugo de naranja. Aprovechamos de comprarle unas chelas a unos pobres escolares cimarreros qe no podían acceder a tan delicioso elixir por ser menores de edá. Volvimos a la U y carretiamos en el auto del Gato en el estacionamiento escuchando música.

En un momento, suena mi celular. El número era desconocido. Contesté.

Era una loca qe trabajaba con Ramón Farías y qería decirme qe "el día tanto" se iba a llevar a cabo en la municipalidad de SN BK un concejo o algo así al qe podía asistir cualqier persona y qe esperaba responder con eso a mis preguntas. Supongo qe le dije qe gracias y le pregunté la hora del supuesto concejo. Me la dijo y caché qe me topaba con otra cosa qe tenía qe hacer.

Después de cortar seguí compartiendo amenamente la botella de vodka.

No entré a Teoría Sociológica II.

Después, en la tarde, me marché de la U con Cutepina.

La moraleja desta historia es qe los políticos son flojos y no hacen nada si uno no los presiona. Además, todo parece indicar qe hay una instancia pa ir a hinchar a la Municipalidad.

La otra moraleja es qe las ventanas muy grandes entre clase y clase sólo favorecen a los supermercados.

HE DICHO. CASO CERRADO.